Asientos más amplios en cines y lugares públicos, mayores oportunidades laborales y visibilidad en medios. Estas son algunas de las cosas por las que clama el “orgullo gordo”. Controversias y avances del movimiento que asegura que la obesidad, no es enfermedad.

 

 

Aunque lejos de la realidad argentina, el orgullo gordo viene pegando fuerte en Europa y Estados Unidos. No se trata de un partido político ni nada similar, sino de la manifestación abierta y contundente de un colectivo enorme, eternamente oculto y discriminado. La “comunidad” gorda reclama por un mejor trato, más ecuánime en la sociedad, como supieron hacer las minorías raciales, religiosas y LGBT.

 

 

Obesidad y sobrepeso.

 

Las cifras alarmantes de la Organización Mundial de la Salud, hablan de una epidemia a nivel mundial. En latinoamérica son cerca de 130 millones de personas quienes padecen de sobrepeso u obesidad, con México, Venezuela y Argentina a la cabeza.

Tipos de obesidad según la OMS, teniendo el cuenta el Índice de Masa Corporal.

Tipos de obesidad según la OMS, teniendo el cuenta el Índice de Masa Corporal.

Un informe del organismo en 2014, aseguraba que el 39% de las personas adultas de 18 o más años tenían sobrepeso, y el 13% eran obesas. En 2013 la obesidad fue decretada una enfermedad en Estados Unidos, por la Asociación Medica Americana (AMA, por sus siglas en inglés).

 

 

Quienes son.

 

Fat Pride, Fat Activism, Fat Acceptance Movement, o simplemente y en español, Orgullo Gordo. Detrás de estos lemas, se agolpan parte de las millones de personas que padecen obesidad y, a su vez, cargan con el estigma social que se le adosa. Estos grupos se manifiestan abiertamente en defensa de su estilo de vida y la aceptación de sus cuerpos, al tiempo que luchan contra lo que se conocecomo “gordofobia”: miedo, rechazo, odio hacia personas obesas.

 

"La gente gorda es más divertida".

“La gente gorda es más divertida”.

Esto muchas veces se traduce en casos de bullying, acoso, agresión, discriminación indirecta (como la “invisibilidad” en los medios), e incluso el sensiblemente escaso acceso a oportunidades laborales. La ley de talles sancionada este año en Córdoba y la “ley Cormillot” sobre obesidad, se constituyen como formas de subsanar estas diferencias.

 

En todo el mundo.

 

Jeanette DePatie es conocida y establece su marca personal, como The Fat Chick (la chica gorda). Bajo este seudónimo ha logrado formar su propio negocio: vende programas de ejercicio para que personas plus size, logren estar en forma sin necesariamente estar delgados. Jeanette es originaria de California, instructora de aeróbicos y además, “abanderada” del Fat Acceptance Movement en Estados Unidos y Europa, donde organiza eventos y brinda charlas sobre esta “ideología’.

El orgullo gordo es “luchar por que las personas de todos los talles, tengan derecho a la misma dignidad, respeto y derechos” dice DePatie.  Jeanette explica que estas conquistas, encierran además “igual acceso a cobertura médica, no ser discriminados ni avergonzados por sus cuerpos, conseguir ropa asequible y adecuada para cada tamaño, y la posibilidad de caminar por la calle sin ser agredido. El derecho a la educación y oportunidades laborales”.

Graffitti en Madrid (Twitter: @stopgordofobia)

Graffitti en Madrid (Twitter: @stopgordofobia)

En Argentina el espacio que mayor cantidad de adeptos concentra es “Orgullo Gordo”, con plataforma web y en redes sociales. Lucas Barozzi, docente y administrador de la página en Facebook sostiene que el fat activism “considera la diversidad corporal como eje”. A pesar de que no sea un término popular todavía en el país, Barozzi explica que “según lo publicado por el INADI, en muchas provincias argentinas (el sobrepeso) es la primera causa de discriminación y la segunda a nivel nacional.”

Orgullo Gordo, fan page.

Orgullo Gordo, fan page.

En sintonía con DePatie, Barozzi insiste en que el movimiento lucha principalmente por “el respeto. No por ser gordo se es menos humano, menos capaz, menos útil a la sociedad. Proponemos inclusión”. En este punto donde todos coinciden: mayor accesibilidad en sitios y transporte público, indumentaria de talles amplios e igualdad de oportunidades.

 

 

Controversias.

 

Si bien es valido que cada colectivo social haga su uso del derecho a clamar por mejores condiciones, hay una cuestión que quizás pase inadvertida pero permanece en el radar: cuando hablamos de obesidad, hablamos de enfermedad. O no?
Medios internacionales que se han hecho eco del movimiento, han comenzado a plantear el punto conflictivo de la proclama obesa. Dicho en pocas palabras, el orgullo gordo podría ser una suerte de promoción de un estilo de vida poco saludable, tal y como sucede con la anorexia y la bulimia, las grandes “princesas enfermas” de internet.

"Mi cuerpo es adorable."

“Mi cuerpo es adorable.”

DePatie enfatiza en que “muchos en el movimiento de aceptación de obesos insisten en que la obesidad no es una enfermedad. Nosotros demandamos nuestro derecho a existir, a cuidarnos y amarnos como somos”.  Barozzi, el argentino, comparte un pensamiento similar y argumenta que, no solamente el activismo gordo no puede compararse con la propaganda pro ana/mia, sino que “tampoco existe un verdadero consenso de que la obesidad sea una enfermedad. Gran parte del peso de las personas obesas se debe en gran medida a la victimización y violencia constante en la que están insertas”.

Manifestación de activistas "gordos", Londres, Inglaterra.

Manifestación de activistas “gordos”, Londres, Inglaterra.

En la vereda de en frente, se encuentra la Licenciada María José Almada (MT 1727), a cargo del equipo de nutrición del Centro de Tratamiento quirúrgico de la Obesidad y enfermedades Metabólicas (CTOM), en Córdoba Capital. Almada considera que afirmar e incluso cuestionar que la noción de obesidad como enfermedad “no es válido ya que la Obesidad es una enfermedad, crónica e incurable que afecta la calidad de vida tanto física como psicológicamente.” La nutricionista además hace hincapié en que,  “no se puede estar saludable con una enfermedad, por definición la salud es un estado completo de bienestar físico, mental y social. Las tres cosas están afectadas por el sobrepeso y/u obesidad.” Dicho en palabras de Almada “la Obesidad es un trastorno alimentario, al igual que la Bulimia y Anorexia, por lo que promoverla como un estilo de vida saludable o modelo a seguir es perjudicial para la salud.”

 

 

A pesar de los puntos ríspidos, es Almada quien apunta a la educación tanto sobre la enfermedad y la discriminación, desde el Estado y hasta los medios masivos. Finalmente asegura que “la obesidad es la segunda causa de discriminación en el mundo, la sociedad no está preparada para convivir con el obeso. No consideran a la obesidad una enfermedad sino como falta de voluntad. El 60 % de la población Argentina padece sobrepeso, nadie quiere ser o estar con los obesos. La sociedad en la que vivimos, no esta preparada para el obeso.”

 

Salud y activismo se entrelazan, y todos coinciden en lo mismo: sea por aceptación o por salud, el primer paso a dar en la conquista de la igualdad, es ponerle freno a la discriminación.

 

 

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Sofia Delpueche

Locutora, periodista.
Soy Editora de este blog. Mirá mis videos en YouTube http://bit.ly/2ksJvOG
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