La nueva alianza secreta de comercio, pone en jaque la soberanía económica y social de los países que la integrarán. Su contenido fue filtrado por WikiLeaks y Greenpeace. ¿Cómo vulnera derechos y garantías el acuerdo al que se quiere volcar la Argentina y cómo podés evitarlo? Descubrilo acá.

 

 

 

La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (Transatlantic Trade and Investment Partnership), es escandalosa desde su propia concepción. Se trata de una serie de acuerdos entre corporaciones transnacionales, Estados Unidos y la Unión Europea. Los mismos fueron hechos a espaldas del Parlamento y el Congreso de ambos bloques, de hecho solamente CEOS de empresas y miembros puntuales del escenario político de ambos bloques han logrado acceso a los documentos, y por acceso se entiende a estar en control sobre sus contenidos y producción. Todo esto porque el TTIP es un acuerdo comercial entre empresas, por encima de la legislación de cada país. De hecho, por ser un acuerdo de libre comercio, el principal punto a atacar sería terminar con las barreras impositivas y técnicas.

Miles de personas se manifiestan en Berlín, en contra del TTIP (octubre 2015). Fuente: Huffington Post.

 

Pero eso no es todo, lo más grave radica en el Mecanismo de Resolución de Disputas Inversionistas-Estado. Esta nueva norma permite a las empresas demandar a los Estados, si existen leyes que atenten contra su actividad. En pocas palabras, las grandes tabacaleras podrían litigar contra la Argentina, por ejemplo, ya que en nuestro país la publicidad en vía pública y medios, así como fumar en espacios cerrados, está prohibido. Si esto afecta a las empresas y Argentina fuera parte del TTIP, podría enfrentar esta clase de inconvenientes.

El Caballo de Troya, símbolo en las manifestaciones en contra del TTIP (Manchester, Reino Unido. Octubre 2015).

 

Según cuenta el propio Julian Assange (en el video que podés ver a continuación), Diputados y Senadores tienen que someterse a un proceso inusualmente riguroso para poder si quiera ver parcialmente el contenido del tratado. Esto incluye dirigirse a la embajada local de los Estados Unidos, una vez allí cuentan con dos horas (máximo) para visualizar el contenido. Solamente dos representantes por vez pueden hacer esto. Las medidas de seguridad incluyen despojarse de cualquier aparato electrónico, ingresar a un cuarto de lectura específico, ser vigilados por miembros de seguridad de la embajada y firmar un acuerdo de confidencialidad para no divulgar lo que se descubra acerca del TTIP.

 (Activar subtítulos en Español).

El TTIP, por más polémico y anti democrático, está más cerca de concretarse que de ser prohibido, y todo esto gracias a la falta de información, divulgación y conocimiento general. Los medios juegan un rol importantísimo, pero sobre todo, los funcionarios de gobierno. En nuestro caso, el propio presidente Mauricio Macri, ha hablado públicamente y expresado su beneplácito al momento de plantear que Argentina se vuelque hacia el Pacífico con el TTIP. Incluso la propia canciller Susana Malcorra hizo lo propio hace poco tiempo durante el Encuentro Empresarial Iberoamericano: “Argentina está volcada en Mercosur pero si una vez más fracasa este acuerdo (…) Macri ha dejado claro que Argentina va a mirar también al Pacífico y a los acuerdos que se están promoviendo allí con la fuerte presencia de EEUU, con quien Argentina acaba de estrechar relaciones con la visita de Barack Obama”.

¿Cómo podría concretarse esto? Fácil: Argentina firma un acuerdo con la Unión Europea (alguno de sus países integrantes) o Estados Unidos. Si uno de estos dos socios se encuentra dentro del TTIP, esta medida también acoge a nuestro país por ser socios comerciales. Es decir, que podemos quedar envueltos en el tratado, incluso “indirectamente”. 

El contenido completo de las filtraciones del TTIP entre la UE y Estados Unidos, se encuentra disponible el TTIP Leaks tanto para su lectura como para ser descargadas (recomendamos lo segundo, por si el sitio llegara a ser bloqueado como sucedió en su momento con WikiLeaks). A continuación te dejamos lo más importante:

 

El enfoque de las negociaciones:

Los acuerdos del TTIP apuntan primordialmente a ELIMINAR barreras de comercio, arancelarias y no arancelarias. Actualmente existe un acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea mediante la Organización Mundial de Comercio, que establece la media impositiva debajo del %3. El acuerdo del Transpacífico busca terminar con esto y  homogeneizar estándares de comercialización. Esto afecta medidas de sanitarias y de soberanía. Aplica para mercancías como drogas, pesticidas y automóviles. Por ejemplo, en Europa los alimentos genéticamente modificados y la importación de carne tratada con hormonas, está prohibida por su incidencia sobre el Cáncer. En Estados Unidos esto es legal. Equiparar estas medidas implicaría la reducción de estándares sanitarios de la Unión Europea.

 

Regulaciones bancarias.

Existen actualmente en el viejo continente, normas restrictivas sobre la  actividad bancaria y financiera, para evitar que ocurra una nueva crisis del 2008. Establecer un acuerdo con Estados Unidos, que posee normas mucho más laxas (de hecho durante la llamada “gran recesión” el Estado absorbió la deuda privada bajo el salvataje de bancos), implicaría la eliminación de las recientes normas que velan por la protección de la estructura económica de los países firmantes.

 

Medio Ambiente

Dentro del TTIP se han listado los siguientes ítems, como “barreras técnicas” al comercio: etiquetas de eficiencia energética, normas de eficiencia de combustible para autos, políticas de contratación pública sustentable, regulación de la extracción de combustibles fósiles no convencionales, normas sustentables para la bioenergía y prohibición de gases fluorados en electrodomésticos (heladeras, aires acondicionados, etc.). Claramente terminar con estas condiciones afectaría (aún más) la conservación del planeta. Sin contar que el tratado establece la producción de energía limpia (para comunidades y asociaciones locales) competencia desleal y un obstáculo al comercio.

 

Productos Químicos.

Para las compañías involucradas en la fabricación de químicos y pesticidas, las medidas de la Unión Europea bajo el protocolo REACH (regulación que registra y restringe el uso de productos tóxicos), es también otro obstáculo de comercio. Bajo esta norma, miles de compuestos se encuentran prohibidos en la UE. Las cláusulas del acuerdo del Transpacífico implicarían la desaparición de estas medidas que salvaguardan la salud pública.

 

Alimentos, pesticidas y transgénicos.

Una de las amenazas fundamentales de TTIP en Europa, es que la carga de la prueba sobre si un producto es seguro o no, podría recaer sobre las autoridades públicas y no en las empresas productoras (como sucede en EE.UU).  De esta forma, un pesticida que está científicamente vinculada al cáncer podría ser aprobado a menos que haya un consenso total (%100) acerca de sus efectos nocivos. Lo mismo sucedería con el ingreso a Europa (y socios) de alimentos genéticamente modificados, alimentos con residuos de agroquímicos y carnes de animales de granja que fueron sometidos a grandes volúmenes de antibióticos y hormonas.

 

Servicios públicos.

El tratado de comercio establece que, una vez establecidos los acuerdos, la Unión Europea (así como cualquier otro socio) deberá abrir sus servicios a las empresas estadounidenses. Esto implica acceso al sistema de educación, salud y agua. En pocas palabras, podría implicar la privatización de servicios.

 

Privacidad.

SOPA y ACTA fueron dos medidas profundamente controversiales propuestas por las grandes corporaciones, que violaban abiertamente derechos fundamentales relacionados con la intimidad. Aunque ninguna de las dos propuestas logró llevarse a cabo, algunos puntos del TTIP harían posible que estas medidas ahora sí entraran en vigor.

 

Empleo

Los estándares de empleo y seguridad social en Estados Unidos son escandalosamente bajos, así como es el alcance que tienen los sindicatos. La existencia de acuerdos bilaterales previos, son un ejemplo del claro perjuicio a nivel laboral para las partes. Bajo el NAFTA (Estados Unidos, Canadá y México) se llegó a perder un millón de puestos de trabajo en 12 años.

 

Democracia y soberanía.

Aquí se consolida la amenaza más grande para las naciones firmantes. Ya sea por acuerdos de exportación e importación, en materia de bienes, aranceles o salubridad, lo cierto es que cada parte queda sometida al poder de las corporaciones. Esto debido a lo comentado anteriormente sobre el Mecanismo de Resolución de Disputas Inversionistas-Estado (ISSD por sus siglas en inglés).  Entre otras cosas, además de apelar a la corte internacional o demandar al Estado, las empresas podrán dictar normas de comercio, salud, educación, convenios comerciales, regulaciones financieras, por encima de la legislación de cada país, acogiéndose  las cláusulas del TTIP que así lo permiten.

 


¿Querés hacer algo al respecto?
Por el momento solamente existen plataformas web para juntar firmas e intentar detener que el acuerdo suceda. Podés contribuir a través de War on WantStop TTIP y No al TTIP.

 

 

 

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Sofia Delpueche

Locutora, periodista.
Soy Editora de este blog. Mirá mis videos en YouTube http://bit.ly/2ksJvOG
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