Sin gabinete oficial y sin Ministro, el punto más caliente del todavía es una incógnita: la economía ¿Qué país le tocará administrar al presidente electo? ¿Cuáles son los desafíos de cara al 2016? 

 

 

 

“Los argentinos votan con el bolsillo” resuena desde la televisión, la radio y las redes sociales. En el imaginario colectivo el pensamiento electoral, la lógica democrática local parece estar marcada por el curso de nuestras finanzas domésticas.
A pesar de la evidente, aunque empíricamente incomprobable afirmación, a poco tres semanas del traspaso de mandato, el futuro económico de la Argentina resulta casi tan incierto como el presente.

 

 

Donde estamos.

Los últimos informes del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) describen un panorama oscuro para la Argentina, considerando el camino que llevaron las finanzas nacionales durante los mandatos kirchneristas. Entre 2004 y 2015 se describe una curva ascendente en el gasto público que alcanza el 70%. Solamente en el primer trimestre de 2014, la deuda trepó al 34% del PBI. En pocas palabras, se gastó más de lo que ingresó.

Gasto público (IDESA).

Gasto público (IDESA).

Los datos revelan un gasto considerablemente más alto, el cual contrasta con la presión fiscal. Es decir que a pesar de las cargas impositivas pesadas, como Ganancias, IVA, Coparticipación e incluso las de emergencia y nunca derogadas (como el impuesto al cheque de 2001), el superávit fiscal de ese período no logra cubrir el gasto. Todo indica que el 2015, corra con la misma suerte, y sobre esto deberá trazar sus políticas económicas Mauricio Macri.

Fondo Monetario Internacional.

Fondo Monetario Internacional.

Según reza el paper de IDESA, países como Brasil y Grecia, debieron optar por un ajuste al presentar números en rojo, similares a los argentinos en término de deuda interna. Panorama similar es el que plantea el informe económico mensual de la Universidad del Salvador, el cual contempla no sólo los pronósticos de ajuste del Fondo Monetario Internacional para la región, sino que insiste en el déficit fiscal (producto de que se pierde más de lo que ingresa), la balanza comercial negativa (caida de las exportaciones), la altísima emisión monetaria (se imprime más dinero para pelear la inflación) y la siempre voluble “percepción” de los mercados sobre la liberación del tipo de cambio.

 

 

 
El futuro.

 

El Centro de Investigación de Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, traduce una trayectoria negativa sobre las expectativas de inflación. Según el informe del organismo, los mercados preven una caida de cinco putos para noviembre, marcando un total de 20%: el nivel más bajo desde 2010.  El indicador es equiparable con el estudio sobre el Índice de Confianza del Consumidor, también del CIF. De allí se desprende un repunte positivo de 5,9% durante noviembre. Estos dos estudios atribuyen los resultados, presumiblemente, al cambio de gobierno.

Índice de Confianza del Consumidor (CIF).

Índice de Confianza del Consumidor (CIF).

Sobre la sombra de la devaluación, adjudicada Mauricio Macri, el informe último sobre la macroeconomía argentina del Observatorio Económico de la Red Mercosur (OERED) enfatiza sobre la necesidad de atraer inversiones y conseguir dólares del mercado internacional: ajustar la balanza comercial. En el informe del OERED se describe un panorama inmediato de depreciación y “sinceramiento” tarifario para recuperar la competitividad. Esto podría implicar medidas tipo shock (liberación de cepo, quita de subsidios y apertura de importación, todo junto de una sola vez) por cierto negativas para el bolsillo de la clase media, o en todo caso, una apertura progresiva más afable pero siempre contemplando un “ajuste” aunque sea temporario.

Organización Mundial de Comercio.

Organización Mundial de Comercio.

Sobre la balanza comercial y las restricciones a las importaciones, mencionadas en el párrafo anterior, todo indica que Mauricio Macri terminará con las limitaciones. Esto debido al litigio que la Argentina perdió frente a Japón, Estados Unidos y la Unión Europea, quienes reclamaron ante la Organización  Mundial de Comercio que las trabas del kirchnerismo son contrarias a los acuerdos internacionales a los que se acoge el país. Los tribunales internacionales determinaron el cese a las restricciones, pero la administración Kirchner estipuló efectivizar el fallo 21 días terminado el mandato de Cristina.

 

 

El esbozo del 2016 plantea una encrucijada económica. Por un lado las altas expectativas e incluso la caida del del Riesgo País a 450 puntos (el más bajo desde 2011 y 100 abajo del promedio mensual), a partir de la victoria de Mauricio Macri. En la vereda de enfrente, la sombra del ajuste y de la devaluación vernácula, en concordancia con la depreciación del Real y el Yuan, las monedas de nuestros socios comerciales más fuertes: Brasil y China.
Estos escenarios comparten sólo una cosa en común: una Argentina dividida, incierta y bipolar.

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Sofia Delpueche

Locutora, periodista.
Soy Editora de este blog. Mirá mis videos en YouTube http://bit.ly/2ksJvOG
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