Pixar confirmó que se hará la secuela de “Los Increíbles”, una de las películas más esperadas de la compañía. La peli promete y plantea dudas, ya que la tradición marca que las continuaciones, no siempre son las mejores. Sagas, secuelas y el porqué del éxito o fracaso de las segundas partes.

 

Un guión impecable, efectos visuales súper avanzados, excelente música, un Oscar y hasta un (sinceramente lamentable) doblaje “argento”. Estas y muchas otras cosas dejó Los Increíbles, allá por el ’04.
La película que narra la historia de una familia de superhéroes devenidos en gente común, terminó con un final abierto que prometía una batalla más entre los súpers y Frozono contra el frustrado Síndrome.
Pasaron diez años y recién esta semana, los estudios de Disney y Pixar confirmaron que efectivamente esa batalla, no se hará esperar, y que también Cars, tendrá su continuación.

 

El anuncio dejó perplejos a muchos fans de la historia, ya que los rumores sobre la segunda parte de Los Increíbles, iniciaron hace casi un año, cuando el director Brad Bird dijo a The Hollywood Reporter, que tenía en su mente ideas para continuar la historia. Aparentemente la película se demoró tanto en salir, debido a las tensiones entre Bird y el estudio, quien habría presionado para que el film saliera a toda costa, inclusive de la mano de otro director. A lo que Brad Bird se negó.

Creo que la razón por la que no ha sucedido, es porque el estudio quiere que, si hay otra ‘Increíbles’, yo la haga. Y les he dicho que no seré amigable para que alguien más se encargue. Me gustaría pensar que tengo un montón de ideas que podría incorporar en la próxima, pero no tengo aún una película entera, y lo último que quiero hacer es hacerla sólo porque tendría una gran recaudación en su estreno o algo por el estilo.

Brad Bird, director de los Increíbles.  Oscar a la Mejor Película Animada (2004).

Brad Bird, director de los Increíbles. Oscar a la Mejor Película Animada (2004).

Más allá del caso particular de Los Increíbles, de cuyo nuevo argumento no se sabe nada, el fenómeno de las secuelas, las sagas, suelen dejar sabores semi amargos entre el público. Aparentemente en consonancia con el mito de que “las segundas partes, no son buenas.”

 

Las sagas.

El Señor de los Anillos, Matrix, X-Men, Crepúsculo, Los Juegos del Hambre, y tantos otros, son el vivo reflejo de un fenómeno relativamente reciente, que se ha enclavado en Hollywood dando lugar a todo un segmento de la industria que se encarga de este género en particular, que lleva adelante un relato largo y detallado de personajes en particular.

X-Men. El Señor de los Anillos. Los Juegos del Hambre.

X-Men. El Señor de los Anillos. Los Juegos del Hambre.

El surgimiento de lo que actualmente conocemos como saga, se remonta a los inicios de Hollywood como industria del cine.
Juan Carlos Eizaguirre, autor de la Universidad de Sevilla, explica que cerca de la década del ’20, se estilaba a utilizar un mismo personaje ficticio para que protagonizara diversos largometrajes (Chaplin, Ginger Rogers o Fred Astaire). Posteriormente y con el crecimiento de los estudios, la máquina se aceitó y el cine de “sagas” se afirmó como un producto exclusivamente estadounidense. Durante los ’40 y los ’50, películas de clase A y B, irrumpieron en el séptimo arte y abrieron el camino para las series fantásticas o de terror, de argumentos similares a los de los cómics.
En la actualidad, los estudios de cine agrupados en conglomerados multimedia, ven en las sagas una rentabilidad casi total. Ya que las múltiples vías de comunicación y la posibilidad de medir el éxito de una película, articulan estrategias de marketing que garantizan el éxito.

Otra característica de esta etapa es la presencia masiva de series. Puede decirse que estas constituyen un mecanismo fundamental de reducir el riesgo de fracaso en las salas. Incluso muchas veces, las películas son fundamentalmente comercializadas a través del video, sin pasar por las salas. Es el caso de Pocahontas 2 ,Cenicienta 2, La Sirenita 2, todas ellas de Disney.

 

El éxito.

De acuerdo Barry Litman, autor de “La Estructura Vertical de las Industrias de Televisión y Radiodifusión: Coalescencia de Poder”, de la Universidad de Michigan, existen 3 factores comunes que garantizan el éxito de las películas.
Esfera creativa, pautas de Estreno y esfuerzo de marketing. Básicamente se resume al dinero. Presupuestos enormes posibilitan contar con guionistas, directores y actores rentables. Así como garantizar la distribución y disminuir factores de riesgo que condenen a una producción al fracaso.

Michael "explosión" Bay y James Cameron. Taquilleros y de presupuestos enormes.

Michael “explosión” Bay y James Cameron. Taquilleros y de presupuestos enormes.

En el caso particular de las sagas, recursos como los efectos especiales atraen a gran cantidad de público. Aunque el factor determinante para Litman, es el “efecto club”. La fidelización de los seguidores y su fanatismo, hacen a las sagas fenómenos cinematográficos “de culto”, lo que permite y garantiza un número (virtualmente) fijo de consumidores de producciones audiovisuales y merchandising.
El Doctor en Marketing de la Universidad de Oklahoma, Suman Basuroy, explica que además, en muchas ocasiones, la sagas se centran en géneros efectivos como el de entretenimiento, y centran sus argumentos en torno a las aventuras, la violencia, el erotismo, secuencias de alto riesgo y ambientaciones exóticas, como Indiana Jones o Rápido y Furioso. Todos ellos factores de alto impacto y aceptación popular.

Indiana Jones y Rápido Furioso, en su primera entrega.

Indiana Jones y Rápido Furioso, en su primera entrega.

Es por esto que las sagas, cuando son bien ejecutadas, constituyen una mecánica altamente efectiva, donde el estudio de las audiencias y la fidelidad de las mismas, reduce drásticamente el factor aleatorio del fracaso en el mercado. Es por esto mismo que los grandes estudios cada vez apuestan más a genera esta clase de contenido, lo que lleva a una visible división de Hollywood en dos grandes aspectos. Las películas altamente comerciales, con gran despliegue publicitario como Transformers, Toy Story o Clash of Titans.

 

El fracaso.

Del otro lado de la medianera del éxito, se encuentran (naturalmente los fracasos). Aquellas grandes películas de éxito inesperado o bien, de éxito mucho mayor al esperado, que llevó a los directivos de los estudios a filmar una segunda parte. A veces, con resultados muy malos

Algunos de los aspectos que propician el fracaso en la taquilla y la mala recepción de la crítica, son aquellos tales como alterar el elenco. Películas como Máxima Velocidad 2 (1997), dejaron a Sandra Bullock sin Keanu Reeves, siendo que la trama romántica hacia atractiva la película y logró catapultar al actor como galán de los ’90. Algo similar a lo que pasó con Carrie y Dirty Dancing donde, en ninguno de los casos se mantuvieron los protagonistas.

 

Las segundas partes de Legalmente Rubia, La Máscara, Staying Alive, Bajos Instintos, El Diario de Bridget Jones, son ejemplos claros de como la industria del cine se empeña en hamacarse con la fuerza del impulso que dejó el éxito de una primera parte. Al éxito muchas veces arrollador de un estreno, se le superpone una segunda película hecha prácticamente sobre la marche, que sólo repite fórmulas y logra agotar el argumento.

 

 

La suerte.

Aunque está claro que se cometen ciertas atrocidades a la hora de producir y estrenar una película, el propio historiador y cineasta Wheeler Winston Dixon, profesor en la Universidad de Nebraska, admite que el factor suerte, siempre influye en la industria cinematográfica.

Siempre es un juego de azar porque hay tantos factores que no conoces antes de que te metas a algo. Incluso con todos los elementos en su lugar, siempre hay un elemento de azar.

Tal es así que películas como Titanic, que se creía iba a ser todo un fiasco, o Psicosis que al ser cuestionada por su trama controvertida y macabra se creyó que no funcionaría.
Lo mismo sucede con las secuelas, películas como Batman: The Dark Knight, Back To The Future: Part 2, Terminator, y la mítica, El Padrino 2, han desafiado todos los pronósticos y han dejado momentos, personajes, escenas y frases que han hecho historia y han marcado la cultura contemporánea.
Esperemos que la segunda parte de Los Increíbles, corra la misma suerte.

"I'll be back... and I'll be millions."

“I’ll be back… and I’ll be millions.”

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Sofia Delpueche

Locutora, periodista.
Soy Editora de este blog. Mirá mis videos en YouTube http://bit.ly/2ksJvOG
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Comentarios

Comentarios

2 respuestas a “¿Las segundas partes nunca son buenas?”

  1. sofidel dice:

    Buenisimo que te haya gustado, Lu! Gracias por pasar y compartir. Saludos!

  2. luciana dice:

    soy amante del cine asique me gusto mucho tus articulos de cine. mucha suerte con el blog!! Exitos!

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