Ni Thrillers ni policiales, el género de “suspenso” en el cine se ha convertido en una auténtica rareza. Por lo general escasea y cuando aparece deja bastante que desear. ¿Qué pasó con los largometrajes que nos dejaban pegados al asiento?

 

 

Es un miércoles por la noche. Afuera hace frío y adentro también. Sin nada mejor que hacer ni un presupuesto holgado que me respalde, me aventuro en mi nuevo hobby tortuoso: buscar una película BUENA. Sí: buena y de suspenso. Porque nada que no provoque intriga puede ser bueno ¿no?

 

Netflix se queda corto siempre, por lo que el 90% de las veces, portales de cine pirata suelen convertirse en mi sala de cine sudaca. Entre miradetodo.io y gnula.com, divago entre enlaces truchos (que abren pestañas con invitaciones de chicas que quieren chatear conmigo y están a 2km de distancia, y señores grandes que juegan a la lotería de Florida desde el living de su casa) y navego en busca de aquella película que me despierte algún tipo de sensación en el cuerpo. Pero por desgracia, últimamente es siempre en vano.

 

Lejos del oro.

Atrás quedaron las épocas de gloria, tanto de aquel Hollywood impoluto de los ’50 que vio la máxima consagración de Hitchcock como el “maestro del suspenso”, como de esa maravillosa década donde los grandes estudios y distribuidoras, se animaron a apostar a directores independientes e historias diferentes a la caza de un público maduro: los años ’90.

Hitchcock

La ventana indiscreta, Los pájaros y Psicosis, algunas de las más aclamadas películas de Alfred Hitchcock.

Spike Lee, los hermanos Coen, Jonathan Demme o David Fincher, todos (incluyendo a los grandes como Spielberg, Scorsesse, Coppola o Allen) han dejado en los ’90 algunos de sus mejores trabajos. De hecho y a título completamente personal, algunas de las mejores películas de suspenso pertenecen a este momento de la historia: Fargo, Pecados capitales, Copycat, la saga de El padrino, El perfecto asesino (León), El silencio de los inocentes, Historia Americana X, Casino, Buenos Muchachos, Tiempo de matar, El abogado del diablo, Asesinos por naturaleza. Incluyendo también a híbridos entre thriller y sci-fi, como Terminator, Matrix o El quinto elemento.

(Si no viste Pecados capitales, NO MIRES el video).

 

Con el boom del VHS, de los videjuegos y del grunge, los ’90 fueron sin dudarlo EL momento en el que como sociedad nos vimos listos para probar cosas nuevas. Dejando de lado el plástico pop de los ’80, ahora el cine americano estaba listos para intentar algo diferente impulsados por las nuevas tecnologías y probablemente gracias a la compañía Miramax.

hermanos weinstein

Bob y Harvey Weinstein junto a Quentin Tarantino.

Según cuenta la leyenda, Miramax (fundada por los hermanos Weinstein) fue esta productora/distribuidora la que se animó a darle aire y buscar a directores de cine nuevos, independientes, entre ellos Quentin Tarantino. Miramax probablemente haya abierto el camino para todos los demás filmes que surgieron en estos años y que tanto extraño.

 

 

Cuando pensabamos.

Sin irnos del todo de los ’90, es evidente que en esta época la sociedad de la información se consagra como tal: más ávidos de noticias, con mayor acceso y quizás con una pizca de conciencia y crítica social, el público pide (y obtiene) películas más arriesgadas y que tocan temas serios o complejos (no solo de suspenso), como Forest Gump, Magnolia, Thelma y Louise, Tomates verdes fritos, Philadelphia, La lista de Shindler, Mientras estés conmigo, Belleza americana; e incluso comedias inigualables como La máscara, Mi pobre angelito, The Truman Show, ¿Quieres ser John Malkovich? e incluso Toy story.

peliculas de suspenso

¿Quieres ser John Malkovich?, Philadelphia y Thelma y Louise.

 

A riesgo de equivocarme debo decir que en la actualidad no existe título que ni siquiera se acerque un kilómetro a las películas listadas anteriormente. Y eso puede deberse a varios factores, pero principalmente a la crisis que supone la explosión de la web 3.0

La fiebre de contenidos on-demand como Netflix,  y de streaming como ofrece actualmente YouTube, hacen que el cine no pueda competir. Hoy en día cualquier persona puede entretener a millones durante horas desde el living de su casa, armado de un smartphone y WiFi.
El cine necesita de una parafernalia gigantesca e inversiones magnánimas, que no siempre se traducen en ganancia.

netflix meme

“Sólo un episodio más antes de dormir. Y… está amaneciendo.”

 

Entonces van a lo seguro: Spin offs, remakes, reversiones, reinterpretaciones, adaptaciones, secuelas y precuelas inundan los cines, cada vez con menos gente pero con entradas más caras. El caballo de batalla: el cine 3D, que es casi imposible de piratear y amerita el costo del boleto sensiblemente más alto para amortizar la inversión.

 

No se lo que quiero pero lo quiero ya.

Los consumidores de cine son (y siempre han sido) lo más jóvenes. Y hoy los más chicos así como todos nosotros, necesitan el bombardeo permanente que les da Internet. Es por eso que el cine pretende hacer lo mismo, sin éxito.

Películas como Pasajeros, Escuadrón suicida, Jurassic World, Nada es lo que parece o Belleza colateral, intentan que el espectador atraviese por un sinfín de sensaciones sin desarrollar plenamente NINGUNA. Mezcla de comedia, con humor, con ciencia ficción o acción, esta nueva camada de películas no sabe hacer lo que “las de suspenso” sí: mantenernos pegados a la silla dos horas en total tensión.

escuadron suicida

Escuadrón suicida, quizás sea la definición perfecta de un elenco desaprovechado.

 

La era de la inmediatez, la paranoia de las notificaciones y el festival de estímulos que recibimos a diario en nuestras pantallas, son contrarios al género. Hoy es casi imposible encontrar un thriller que le rinda honor a la palabra.

Sin ir más lejos, Annabelle (que perfilaba como la resurrección del thriller de terror) se ha convertido en una franquicia absurda y llena de clichés, El niño tiene un final francamente ridículo, La cura siniestra es un sin-sentido de principio a fin y MALA con todas las letras. Mientras que Huye!, aunque pasable, es bastante boba si nos apartamos de la “acción”.

 

Promediando el 2017 y rebalsando de secuelas y esas cosas, puedo decir que el cine de suspenso si no está muerto, está en coma.  ¿Será cuestión de dejar de ver cine americano o me estoy perdiendo de algo?

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Sofia Delpueche

Locutora, periodista.
Soy Editora de este blog. Mirá mis videos en YouTube http://bit.ly/2ksJvOG
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