En el marco del día mundial del trabajo, Argentina se encuentra rumbo a una nebulosa de incertidumbre y teorías cruzadas. Luego de la “salida del default” se espera la llegada de inversiones internacionales. ¿Qué pasa con la inflación? ¿Cómo se reactiva la economía en un mundo en recesión?

 

 

“Por favor no hagas promesas sobre el bidet” cantaba hace más de 20 años el maestro Charly García. La melodía perenne resuena hoy con más fuerza que nunca, en un país con la clase política totalmente desgastada y más de una década de idas y venidas en materia económica.
Inaugurado el nuevo ciclo macrista y a cuatro meses de su asunción, el Presidente de la Nación parece no poder dejar atrás los fantasmas de la “pesada herencia” kirchnerista: alta inflación, recesión, falta de índices fiables, caída de la confianza internacional, especulación y monopolios.

 

Trabajás, te cansás. ¿Qué ganás?

Lejos de escaparle a las tinieblas de los errores K y al fantasmagórico panorama mundial, Mauricio Macri ha logrado profundizar los desaciertos del modelo económico anterior, que llevaron al país al estancamiento. Ahora no sólo la amenaza es el descontrol de precios, sino la obscena suba de tarifas, la caída del consumo y por sobre todas las cosas, la pérdida de empleos.

Auemento de tarifas: La Universidad Nacional de La Matanza, debió pagar en Febrero 700 mil pesos de luz.

Es por este último motivo que por primera vez en 10 años, todas las facciones del gremialismo más ortodoxo se han unido inicialmente para protestar en contra de los despidos y en favor del salario. Independientemente de la credibilidad y legitimidad de sus dirigentes, (Barrionuevo se “bajó” de la protesta a último momento), este hecho es todo un síntoma.

Movilización sindical, 29 de Abril.

 

Desde el  Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) estiman por cálculos propios que este año el desempleo tendrá un piso del 10%, y se espera que esa cifra aumente. La depuración de “ñoquis” que proponen desde el macrismo, tiene como fin terminar con el empleo ficticio en las arcas del Estado. Se cree, y probablemente esto sea cierto, que con el fin de ocultar los problemas en el sector laboral, la administración Kirchner se encargó de “engordar” el Estado, al absorber a aquellos que no tienen lugar en el ámbito privado, todo esto producto de la recesión omnipresente desde 2014.

La empresa aérea Sol, fue una de las primeras en cesar operaciones en 2016.

 

La más recientes cifras del INDEC (tercer trimestre de 2014) aunque poco confiables y por debajo de los números reales, ya son preocupantes de por sí. Para el Instituto la desocupación en Argentina alcanza el 7,5%, y así se posiciona como la tercera más alta de Sudamérica. Desde el gobierno de la nación se anunció en Abril que, durante los primeros tres meses de gestión, los despidos en la administración pública nacional (sin contar provincias y municipios) alcanzaron a 10.921 trabajadores, cerca de un 5% de los casi 217.000 contratados de ese sector.
Por su parte, organizaciones particulares también advierten sobre la masiva pérdida de empleo. Un informe emitido desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), anuncia que desde diciembre de 2015 a marzo de este año, se registraron 141.542  despidos, el 52% pertenece al sector privado y el restante 46% a la esfera pública, mientras que el poder adquisitivo se contrajo en 10 puntos. Las cifras son consonantes con los estudios de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. Para la CAME la pérdida de trabajo alcanza a 130.000 puestos en el mismo período de tiempo.

Llenar el chango: entre enero y marzo se registró una suba del 13% en la canasta básica de alimentos.

 

El enfriamiento de la economía, tanto del consumo como de la plaza laboral, parece ser la única estrategia para palear la inflación, sobre todo al tener en cuenta que los anuncios de gobierno más importantes, no estuvieron en absoluto en línea con las necesidades de quienes menos tienen. Es en este sentido que Claudio Lozano, ex Diputado Nacional y economistas del IPyPP asegura que “el gobierno propone la recesión como antídoto a la inflación y busca luego retomar la actividad en base a financiamiento externo e inversiones sin plantear absolutamente nada en términos de reforma productiva y disciplinamiento de los mercados.” 

 

Todo queda en familia.

A pesar de que no existen estadísticas oficiales, gracias a la manipulación y destrucción sistemática del INDEC  (originada durante la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner para evitar pagar el valor real de los bonos ajustados al índice de precios y que Macri todavía no logra remendar), existen mediciones de privados que se han vuelto imprescindibles. El Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, cuenta con dos “termómetros” esenciales para la actividad económica: el Índice de Confianza del Consumidor y el de Expectativas de Inflación. Ambos presentan números alarmantes.

El primer estudio sirve para revelar el “humor” o la sensación general de consumidores respecto a la economía del país, por lo que define comportamientos en el corto y mediano plazo. La medición traduce en el repunte o caída del consumo, entre otras cosas. Durante el mes de abril, se registró una caída de 10,3 puntos en relación a marzo, esto en consonancia con el desplome del 8% en ventas de supermercados en el mes de marzo, similar al derrumbe del 10% que registró la cámara que nuclea a los mercados chinos.

Asimismo el estudio que hace CIF sobre las expectativas de inflación, tiene fines similares a la encuesta sobre confianza, sólo que toma en cuenta las variables que hacen a la inflación percibida. Aunque puede diferir de la real, la norma es que la percepción general aporte a la suba descontrolada de precios. Según este índice, las expectativas de inflación de abril se mantuvieron en un 30% y se cree que seguirán en el mismo número o más, durante mayo. La cifra no ha variado desde que comenzó el año.

Una cuestión mundial.
Actualmente se registra un retroceso de actividad y un crecimiento lento (producto de que Europa no logra recuperarse del todo del golpe del 2008 y de la desaceleración de China) de la economía global. En el último informe del FMI, el pronóstico de crecimiento del PBI mundial para 2016 se estableció en apenas un 3.2%. Mientras que el diagnóstico para América Latina y Argentina fue particularmente negativo.

En la última conferencia de prensa del International Monetary and Financial Committee (IMFC), su presidente Agustín Carstenssi elogió el pago de la deuda con los fondos buitres, aunque expresó que la medida no sería suficiente para lograr poner en marcha la economía. De hecho advirtió que el pago, implicaría recesión por lo menos hasta 2017, sobre todo teniendo en cuenta el panorama negativo para la región, entre otras cosas, impulsado por la profunda crisis económica e institucional en Brasil. De hecho, se prevé una caída del PBI para América Latina y el Caribe, por quinto año consecutivo, así como el declive de las exportaciones, producto de los bajos precios de los commodites.
Sobre el pago de la deuda y el eventual (aunque fácticamente improbable) aluvión de inversiones, es también el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), quien demuestra su preocupación al enunciar en uno de sus últimos informes que “un nuevo ciclo de endeudamiento como el que se está proponiendo tendrá un impacto negativo sobre los sectores populares.” 

 

 

 

 

¿Qué opinás? Dejanos tu comentario o compartí este artículo en tus redes con los botones sociales.

Seguime

Sofia Delpueche

Locutora, periodista.
Soy Editora de este blog. Mirá mis videos en YouTube http://bit.ly/2ksJvOG
Seguime

Latest posts by Sofia Delpueche (see all)

Comentarios

Comentarios

Los comentarios están cerrados.